No se conocen las causas del cáncer de testículo, sin embargo si se conocen algunos de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollarlo.
- Un testículo que no ha descendido de la cavidad abdominal al escroto (bebés de un año o menores)
- Un desarrollo anormal de los testículos
- Antecedentes familiares de cáncer testicular
- Antecedentes personales de cáncer de testículo (2% más de probabilidad de volver a tener en el otro testículo)
- Enfermedad de los cromosomas ej.: Síndrome de Klinefelter
Autoexaminarse una vez al mes es muy importante para poder notar posibles cambios en los testículos.
El mejor momento para autoexaminarse es durante la ducha o después de esta, ya que el calor relaja el escroto y hace que el examen sea más fácil.
¿Cómo hacerse un autoexamen testicular?
- Si es posible, párate delante de un espejo.
- Verifica que no haya hinchazón en la piel del escroto,
- Examina cada testículo con las dos manos
- Coloca los dedos índice y medio debajo del testículo con el pulgar en la parte superior,
- Firme, pero suavemente, roda el testículo entre los pulgares y los dedos para palpar si hay irregularidades en la superficie o la textura del testículo,
- Encuentra el epidídimo, que es como una suave cuerda ubicada en la parte posterior del testículo
- Si estas familiarizado y conoces bien esta estructura, no te confundirás con formas sospechosas.
- Si descubres algún bulto o irregularidad, deberás ir al médico, de preferencia un urólogo, de inmediato. Ten en mente que no todos los bultos son cáncer pero es el médico quien debe hacer el diagnóstico. Esperar a ver si desaparece no te ayudará.







